Con este gesto aludimos o advertimos a un/a amigo/a
la presencia de la fuerza policial (‘tiras’), y por extensión
de cualquier otro tipo de autoridad militar o civil, incluidos los hermanos ‘guardabosques’. Algunos informantes aseguran que la manera de avisar a un cómplice que llegó la policía a un lugar público es simular que uno se tajea la mejilla (por ‘cortala’, “ dejá de hacer lo que estás haciendo”), y que de no haber peligro se hace la mímica de acariciarse la barba con el índice y el pulgar. Los dedos índice y mayor extendidos marcan dos veces las insignias de rango en el hombro contrario.